Tras un año récord para el comercio exterior peruano, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) proyecta que en el 2025 las exportaciones alcancen los US$ 77,000 millones, un nuevo nivel histórico.
Tal como lo adelantó Gestión, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) hizo oficial que la tasa actual del drawback, un beneficio para exportadores que les devuelve parte de los aranceles pagados por insumos importados, se mantendrá sin cambios.
La industria del transporte marítimo representa uno de los pilares fundamentales del comercio global, ya que alrededor del 80% del comercio mundial (en términos de volumen) se mueve por vía marítima, según datos de la Organización Marítima Internacional (OMI). En el caso de México y gran parte de Latinoamérica, la relevancia es aún mayor, pues muchas economías de la región dependen de las exportaciones de materias primas y la importación de productos manufacturados para sostener su crecimiento.
La industria logística está viviendo una transformación sin precedentes gracias a los avances tecnológicos en camiones de carga, que están redefiniendo la eficiencia operativa, la sostenibilidad ambiental y la seguridad vial.
El ‘nearshoring’, una estrategia que consiste en trasladar operaciones o cadenas de suministro a países cercanos al mercado final, se ha convertido en una tendencia global impulsada por la necesidad de reducir costos, minimizar riesgos y fortalecer la resiliencia empresarial. En América Latina, esta estrategia ha generado interés debido a su proximidad geográfica con los principales mercados de consumo, como Estados Unidos. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el ‘nearshoring’ podría generar más de US$78.000 millones en exportaciones adicionales para la región.
La integración de tecnologías avanzadas, como el Internet de las Cosas (IoT) y la inteligencia artificial (IA), evolucionó la logística y las cadenas de suministro. Con estas innovaciones se potenció la optimización de procesos y la eficiencia operativa. Sin embargo, la transformación digital también plantea un desafío crítico para las organizaciones: los ciberataques.